Profepa lo califica como “inaceptable”, pero el Municipio insiste en defenderlo.
León, Guanajuato.- El evento Halloween Zoo del Zoológico de León volvió a encender la polémica y no precisamente por su “terror nocturno”. Tras una petición en Change.org con más de 3 mil firmas que denuncia el estrés al que son sometidos los animales, la Profepa calificó el evento como “inaceptable” y anunció que pedirá cuentas al recinto.
Lo preocupante no es solo la denuncia ciudadana, sino la respuesta del propio Municipio, que en lugar de reconocer posibles fallas o revisar protocolos, salió a defender el evento como si se tratara de un logro turístico, y no de una posible falta de ética ambiental.
Ciudadanos levantan la voz: “¿Terror para quién?”
La petición, lanzada por la ciudadana Rocío Vargas, cuestiona la falta de empatía hacia los animales que viven en entornos artificiales y que, durante estas noches de espectáculo, enfrentan ruidos, luces intermitentes y multitudes fuera de su horario de descanso.
> “Los animales no pueden pedir que bajen el volumen o que los dejen dormir”, escribió Vargas.
La publicación se viralizó bajo el hashtag #TerrorParaQuién, acompañada de críticas hacia la administración local por permitir que se utilice el zoológico como escenario de entretenimiento humano en lugar de promover educación ambiental o conservación.
Municipio defiende el evento: “No hay afectación”
Lejos de suspender o replantear el Halloween Zoo, el Municipio de León emitió un comunicado en el que asegura que el evento “se realiza bajo altos estándares de seguridad y bienestar animal”.
Según el texto oficial, las áreas donde habitan los ejemplares permanecen cerradas y se utilizan “barreras naturales” para evitar su exposición a ruido o luces. También se menciona que personal veterinario supervisa las condiciones de cada especie.
Sin embargo, la postura deja más dudas que certezas. ¿Por qué permitir un evento nocturno con música, gritos y luces en un recinto que alberga fauna silvestre? ¿Hasta qué punto es compatible el entretenimiento con el respeto al bienestar animal?
Un reflejo del doble discurso ambiental
Mientras la Profepa considera el evento “inaceptable” y la sociedad civil exige empatía hacia los animales, el gobierno municipal parece más preocupado por mantener un atractivo comercial que por escuchar las preocupaciones éticas y ecológicas.
El Halloween Zoo podría ser una oportunidad para educar, concientizar y repensar la relación con la naturaleza, pero el Municipio ha optado por el camino fácil: minimizar las críticas y justificar lo indefendible.
¿Entretenimiento o insensibilidad?
En pleno 2025, seguir usando animales como parte del entorno de un espectáculo es una señal preocupante. No se trata de “arruinar la diversión”, sino de entender que el respeto por la vida también implica no normalizar su estrés o su uso como decoración de temporada.
Mientras tanto, los reflectores seguirán sobre León… no por su amor a la fauna, sino por un evento que volvió a poner en evidencia la falta de empatía institucional.

